Del "Sistema" que me rompió a la "Puerta de La Paz"
Hoy a casi un año después del caos, recibo una palabra de consuelo, ya que no es la primera vez que paso por un desierto, se que vienen tiempos mejores, y que Dios cumple sus promesas...
Recuerdo cuando terminé la universidad y el mundo se me venía encima, se estaba terminando algo que por casi toda mi vida me había sostenido: "el estudio", realmente creía que era lo único que podía hacer, además que estaba dejando de ser la niña ingenua para entrar en el mundo de los adultos; me aterraba, además estaba dejando el grupo de jóvenes que me había sostenido por varios años (complicados también), pero en el cual ya no encajaba, había crecido; me enfermé, me paralicé y no sabía hacia dónde ir, comencé la búsqueda de empleo y todas las puertas se me cerraban, era muy pequeña y sin experiencia, hasta que un día, un sacerdote me ofreció un empleo, pequeño, pero que me ayudaría a solventarme en lo que encontraba algo de mi "área" y en ese año, puse mi mirada en Cristo, descubrí la grandeza del Espíritu, maduré, crecí y me fortalecí, antes no estaba lista para salir al mundo laboral, pero no lo entendía, Dios me detuvo y me dio consuelo, tranquilidad y herramientas para salir adelante.
No fue algo sencillo, los primeros meses del proceso me dolió mucho, me costó mucho trabajo entender porque no lograba tener algo que tanto deseaba y que me había preparado toda mi vida, luego sin darme cuenta lo solté, empecé a vivir con lo que tenía y podía, y me acerqué mucho más a Dios, quien aún tenía mucho por sanarme.
Cuando llegó el momento, yo ya no lo esperaba, solo "fluía" con las actividades que tenía al momento; lo volví a intentar y llegó algo acorde a lo que había estudiado y que me entusiasmaba, que me iba a implicar mucho esfuerzo y sobre todo mucho carácter, que no sabía que necesitaba, pero lo logré , sané algunas de las cosas pendientes, y entré poco a poco a ese mundo, que estaba muy lejos de Dios, pero yo no, yo venía fortalecida y llena del Espíritu Santo.
Hoy a casi un año, de a mi juicio volver a perder lo que creía me sostenía, ahora "mi trabajo", que me encantaba lo que hacía, pero el "sistema" me rompió, las malas relaciones laborales apagaron mi alma, y el estrés excesivo me arrebató mi paz y mi salud, me doy cuenta que no estoy diseñada para vivir en eso, que necesito de esta pausa para volver a lo realmente importante, al centro de mi vida: Dios por sobre todas las cosas, mi salud física y emocional, y mi Familia, que descuidé sin así quererlo, ellos son mi prioridad y mi más grande tesoro, aún me encuentro en pausa pero decido seguir confiando, porque sé que lo que viene es más grande que lo que perdí.
Así que Dios me lleva al desierto nuevamente para hablarme al corazón, y allí darme las viñas y la puerta de la esperanza y la Paz, para poder volver a cantar como cuando me sacó de "Egipto", (Oseas 2, 14-15) una promesa que sé que cumplirá, porque no es la primera vez que sucede.
Gracias por leerme ❤️
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